Thursday, September 4, 2014

"Lárgate" (Long Story in Spanish)

“Lárgate, estoy harta de tus mentiras, de tus promesas! ¿Sabes que? Vete al diablo y déjame de joder! Maldita sea Julián! ¿No te das cuenta que me estás cagando la vida? Basta por favor, basta! ¿Si no me quieres, entonces porque sigues regresando?” Esas fueron sus últimas palabras. Nunca la había visto así; tan mal, tan llena de odio y tristeza. Se echo en la cama y no paro de llorar. Quería abrazarla, y pedirle una vez más que me perdonara, pero no lo hice. Soy un imbécil, un hijo de puta que jugó con ella. __Isabela por favor escúchame, yo se que la he cagado mil veces pero por favor déjame explicarte. __ ¿Explicarme que? ¿Decirme que? ¿Ya no me lo has dicho mil veces? ¿Quieres seguir echando vinagre en la puta herida? No, ya me canse. Me canse de toda esta comedia. Me cansaron tus miedos, tus inseguridades, tus cojudeces. Nunca vas a cambiar. __Yo se que me he portado como un imbécil, que tu no te mereces esto, por eso te estoy suplicando que me escuches, sólo 5 minutos…. __No me da la gana, lárgate, vete!! Hace dos semanas que todo se fue cayendo a pedazos. Todo se fue a la mierda y ahora estoy solo como un perro. Hace unos días regrese de un viaje de negocios, todo parecía perfecto, pero no fue así. Ya van a ser 2 años que la conozco, o mejor dicho que la conocía. Ahora no quiere saber nada de mí. Tiene la peor imagen de mi persona, y no la culpo, me porté como un patán con ella. Se llama Isabela y sólo tiene 23 años. Es perfecta. Simplemente perfecta. Pero no puedo quererla, no como ella se lo merece. __”…hola soy Isa deja tu mensaje y te llamo después” Isa soy yo Julián, ¿como estás? Este, nada te llamo porque acabo de regresar de viaje y quería verte, llámame por favor, cuídate un beso. La tarde que llegué de suiza la llamé. Hacia varios días que no sabía nada de ella y quería verla. Me olvidé de llamarla antes de irme. Estaba muy ocupado y como nada nos une, a veces me olvido de que existe. Pero esa tarde necesitaba verla, abrazarla, tocarla. __¿Alo? __Hola Juli, ¿como estás? __Bien acá, regresando de un viaje de la chamba estoy muerto… __Anda, me imagino…este… ¿me llamaste? __Si, perdón si era muy temprano, ¿te desperté? __No, para nada, ¿que pasa? __Nada, este, ¿vas a estar ahora en tu casa, a eso de las 5? __Yo creo que si. Llámame a eso de las 4 y media para ver en que ando. __OK, yo te llamo, cuídate. Esa tarde estaba preciosa. Llegué a su departamento a las 5 en punto. Isabella tenía puesto un pantalón negro, con una camisa blanca. Tenía los hombros descubiertos y el pelo amarrado en un moño. No tenia nada de maquillaje, y eso le hacia verse más natural, más bonita. __Hola… __¿Como estas Juli…? No pudimos aguantarnos las ganas de estar otra vez revolcándonos en la cama como un par de salvajes. Quizás esa sea la razón por la cual nunca quise entablar una relación seria con ella. Siempre fue más excitante verla después de varios días, porque cuando la tenía al frente, no duraba ni media hora antes de tenerla entre mis brazos. Siempre, cada vez que terminábamos de tener sexo, se levantaba y caminaba desnuda por todo su apartamento. Normalmente habría una botella de vino blanco, y se echaba en la cama. Prendía un cigarro y se quedaba callada. Nunca preguntaba por nada. No habían reproches, o reclamos. Simplemente se conformaba con unas horas de placer. Recuerdo una noche en la que yo regresaba de la oficina, cuando suena mi celular y era ella. __ ¿Julián soy Isabela dónde estás? __ ¿Saliendo de la oficina, porque? __ ¿Necesito verte, puedes venir a mi casa? __Si en 20 minutos llego. Tenía algo en su voz que me decía que no estaba bien. Cuando llegue, la vi tirada en el sofá, con sus ojos azules, hinchados de tanto llorar. Fue la primera vez que la vi llorar; a veces lo había hecho por teléfono, pero nunca había tenido una imagen tan viva de ella, así, tan destrozada. __ ¿Que te pasa? ¿Por qué estás así? __No me digas nada, abrázame por favor, me siento mal __Ya, ¿pero que te ha pasado?, ¡Mírate como estás! __¿Tu me quieres? ¿Me amas? No pude decirle nada. Quise mentirle pero estaba tan mal, que una mentira más, iba a terminar por matarla de dolor. A pesar de que no le dije ninguna palabra de afecto, se quedo acomodó en mis brazos, me dio un beso, cerró los ojos y se quedo dormida. ____ Después de verla de mi regreso de suiza, estuve con la cabeza a mil. Isabela me llamó un par de veces, y como no quería verla, no le contestaba. A veces soy así, simplemente siento que las cosas se me están saliendo de las manos y prefiero dejar que las aguas se calmen un poco, antes de verla una vez más. Se que suena egoísta, pero no quiero hacerle daño, no más del que ya le estoy haciendo. Así se pasaron 3 semanas. A veces sentía ganas de llamarla y decirle que viniera a mi casa, pero no lo hacia porque soy un cabro de mierda. Un pobre infeliz, que sólo piensa en si mismo. Llamó, llamó y volvió a llamar. Por cansancio le devolví la llamada y lo único que dijo fue; “Ven”. Su tono de voz que hizo que yo actuara por puro instinto. Me puse unos jeans, un polo, y fui a su casa, al toque. Ni siquiera me bañé ni nada, después de 3 semanas lo único que quería era tirármela hasta decir basta. Toqué el timbre y abrió la puerta. Tenía puesta una bata, y estaba más bonita que antes. Se le veía segura de si misma; sabía la manera perfecta para hacerme perder la cabeza. Ni siquiera me había tocado y yo ya estaba más excitado que la puta madre. __Ven pasa, te prometo que esta vez no te voy a morder…jajaja __Perdón por no llamarte he estado muy…me callo con un beso antes de que le diera mis excusas baratas, que ya ni siquiera ella se las cree. Isabela sabe mejor que yo, cuándo estoy mintiendo y cuando no. __¿Como has estado?, se te ve súper cansado…. __Si, ya sabes; el trabajo, los viajes, todo, estoy harto…por eso me gusta verte. Me olvido de todo cuando estas conmigo; me haces bien. __Deberías darte unas vacaciones. __ ¿Para que? Por algo vengo a verte a veces ¿no? __ ¡¿Que?! Julián eres un patán…!!!!! __Pero sigues estando ahí o ¿no? __Vete a la mierda, lárgate si quieres…. __Mentira Isa, te estoy jodiendo. Ven, deja ahí las cosas, después las arreglas. Me la hice durante horas. Hace tiempo que no tenía un sexo tan rico, como me lo hace tener ella; sabe perfectamente cuales son mis puntos débiles. Es una chiquilla y sabe como ponerme arrecho. Terminé muerto; no tenia fuerzas para nada. Me eché sobre su espalda llena de lunares y noté que estaba con los ojos llorosos, a pesar de que no me lo quiso admitir. __ ¿Isabela estás llorando? __ ¿Estás loco? ¿Porque voy a llorar? __No sé, por eso te estoy preguntando, como estás con los ojos llorosos… __ ¿Tú me quieres? __ ¿Ah? __ ¿Si Julián, que si me quieres? ¿Que si sientes algo por mí? __Si, claro que te quiero. __¿Entonces porque no quieres tener una relación seria conmigo? Ya son casi 2 años que estamos en este plan Julián, ya me cansé. __Isabela ya hemos hablado de esto mil veces y siempre volvemos a lo mismo. Tu misma me dijiste que no querías ninguna relación, y pensé que así estabas contenta. __Bueno pues ya no lo estoy. Ya me cansé Julián. Antes pensaba que yo podía tener todo esto bajo control…antes no te quería, no te amab…Ya no quiero estar así. Cuando uno de los dos empieza a sentir algo el juego de los besos y el sudor empieza a hacer daño. Me dejó sin palabras como siempre; tenia miedo de lo que podía pasar si es que decidía entablar una relación con ella. Yo no estaba listo para algo formal, pero tampoco quería dejarla ir. Me pará inmediatamente, sabia que lo que se venia no iba a ser fácil. __No se que decirte Isabela, perdóname pero tu sabes que yo no estoy preparado para una relaciona ahorita. __Nunca estás preparado, siempre sales con el mismo cuento Julián. ¿Hasta cuando vamos a estar así? Dime, ¿un año más? ¿Dos? Puta madre, no seas cabro maldita sea. Ya no eres un niño. __Ya lo se, pero ¿que es lo que quieres?, no entiendo! __ ¿No entiendes? Bueno, ¿sabes que es lo que quiero? Quiero dejar de ser tu maldito entretenimiento. Quiero que quieras estar conmigo todos los días y no cuando te provoque tirar con alguien. Que me llames simplemente para preguntarme como estoy. Que vengas a verme, solo para verme, y no para terminar teniendo sexo, porque al final eso es todo lo que quieres de mi ¿no? Todo esto me descuadra Julián, o sea entiéndeme, quiero salir contigo y conocer a tus amigos, que me digas que me quieres y que me hagas sentir segura. Eso lo que quiero Julián, eso. ¿Puedes dármelo? ¿Ah? Contéstame maldita sea, no te quedes callado…! __No se que decirte Isabela… Se paro, y estaba apunto de perder la paciencia, estaba histérica, a punto de llorar. __Nunca sabes que mierda decir, ese tu problema; nunca sabes que carajo hacer…Puta madre, simplemente dime que sientes, háblame. Si no me dices que piensas, que sientes, así nunca vamos a llegar algo. No puedo pasármela adivinando que está pasando por tu cabeza!! Entiende que yo no me merezco esto. Merezco mucho más de lo que me estás dando! Por favor Julián, si me quieres o no, dímelo pero no te quedes callado!! __Es que tu sabes que no siento amor por ti, que si te quiero, me gustas, hay atracción y todo lo demás pero no siento amor por ti. Y no puedo ofrecerte una relación si es que no hay amor. __¿Amor? El amor nace cuando dos personas viven día a día lo que nosotros vivimos cada 2 meses!! Yo tampoco siento amor, pero sé que si lo intentamos, podemos tener algo lindo. __No va a funcionar, Isabela, yo lo se. __ ¿Como mierda me vas a decir que no va a funcionar, si es que ni siquiera lo hemos intentado? __Puta, porque lo sé. Simplemente lo sé. __No sabes nada tú! Solo quiero saber si es que vamos a llegar a algo serio, eso es todo. __Perdóname, no puedo. No me pidas algo que no puedo darte, al menos no ahorita. __¿No ahorita? Entonces, ¿cuando? ¿Necesitas tiempo? ¿Cuanto? ¿Un mes? ¿Dos semanas? ¿Tres? ¿Cuanto tiempo necesitas? __No se Isabela, pero sé que ahorita no es lo que puedo ni quiero darte. Me miro y se le llenaron los ojos de rabia. Parecía que en cualquier momento me mataba, y si yo hubiese sido ella, lo hubiese hecho sin dudarlo, después de decirle las cosas tan crudamente. __Entonces vete!! Lárgate imbécil, te odio!! Eres un pinche huevón. ¿Quien mierda te crees para tratarme así? Estoy harta de que me uses cada vez que te de la puta gana. Siempre he estado ahí para lo que has necesitado, siempre. Aguantando cada una de tus estupideces. ¿Y tú? ¿Que me has dado? ¿Ah? Dime, habla maldita sea, no te quedes callado Julián!!! Ya me canse!!! Esto se acabó. Si quieres hablar con alguien págale a un psicólogo, y si quieres tirarte a alguien págale a una puta!! Pero de mi, te olvidas! __¿Pero que es lo que quieres? ¿Que te mienta? Que te diga OK Isabela vamos a intentar algo durante 3 o 4 meses. ¿Eso quieres? ¿Y después que? Va a ser peor… __¿Sabes que? Ya no me interesa seguir escuchando las cojudeces que dices. Eres un patán, un imbécil. Tienes razón, no vale la pena, no vales la pena. Se encerró en el baño y no salió más. La esperé una hora y media y nada. Intente hablarle; que conversáramos mejor las cosas, pero todo intento fue inútil. Estaba molestísima conmigo y era obvio que no me quería ver ni en pelea de perros. Por mi parte yo seguía en shock. Nunca me imagine que llegaríamos a tocar este tema tan pronto una vez más. Yo ya tenía mis sospechas de que las cosas ya no fluían como al principio, pero tampoco pensé que Isabela se había enamorado de mi. Tengo que reconocer que yo también estaba confundido. Era una chica linda, alegre, feliz. Pero entre mi trabajo, los viajes, la diferencia de edad, en fin, todo eso me impedía a darme una oportunidad con ella. ____ Pasaron como 4 días y mi cabeza no daba para más. Estaba preocupado por Isabela; la llamé varias veces durante esos cuatro días y siempre me daba la maldita contestadora. Dejé mensaje, tras mensaje y nada. Me estaba ignorando como me lo merecía; como quien ignora a un perro callejero. Cuando llegué a mi casa, como nunca, fui a revisar el correo. Nunca lo hago, pero estaba con la mierda tan revuelta con todo lo que estaba pasando que de repente alguna buena noticia me traería la correspondencia, pensé. Papeles, catálogos, ofertas de tarjetas de crédito, y entre tantas tonterías, ahí estaba; una carta de Isabela. Siempre le gustó el misterio de las cartas. Nunca pudo leerme ninguno de poemas, las veces que los leí, fue mientras ella no veía, sentía vergüenza. Tiré el sobre en el sillón de cuero marrón en la sala de mi apartamento; no estaba con ánimos de leer una carta de despedida, o de reclamos. Pero ahí estaba el maldito sobre amarillo de Manila que no me dejaba en paz. Le di el gusto y lo abrí. No había ninguna carta escrita a mano, pero si varias hojas impresas. Un papel verde fosforescente llamo mi atención. El papel decía lo siguiente: Si te mandé este sobre no es para rogarte que por favor me dieras la oportunidad de hacerte feliz. Yo te la di y te cagaste en mí como siempre. Recién me doy cuenta que para ti, yo siempre fui algo que te llenaba momentáneamente, lo vacío que estás por dentro. Aunque no lo creas, varias veces quise terminar con este juego y poner las cosas claras, pero por miedo a quedarme sola, y no verte más, no lo hice. Pero como te dije, ya me cansé. No puedo más, así que me voy. No me busques, no me llames, simplemente desaparece de mi vida de una buena vez. No me demoré en ver que más había adentro del sobre. Sentí algo rarísimo cuando leí ese papel. ¿No la iba a ver nunca más? No podía dejar que eso pasara, no, ni cagando. Algo tenía que hacer. Pero, ¿con que cara iba a llamarla, y mucho menos buscarla? Después de todo, no se equivocó mucho cuando me dijo que era un cabro de mierda, porque después de todo, creo que lo soy. En el sobre, habían tres escritos más; una carta, la cual supuestamente había escrito hacia 1 año, y que por razones que desconozco, nunca llegó a mis manos hasta ahora. También una pequeña redacción de la noche, en la que me la tiré por primera. Me la comí tan rico, que se volvió adicta a mi. Pobre Isa; recuerdo ese día como si fuera ayer. Ella estaba nerviosa, pero al mismo tiempo segura, y sabia perfectamente que camino estaba pisando. Dentro del sobre había una carta escrita a mano que decía lo siguiente; Hola Julián ¿como estas? Espero que estés muy bien y que todo te esté saliendo como esperas. Por acá, todo esta muy bien; en la universidad y en la chamba me esta yendo increíble. Bueno el fin de esta carta, realmente no es para contarte las novedades de mi vida. Lo mejor hubiese sido llamarte, o fácil verte, pero de esta manera me hago menos daño, del que ya me he hecho durante tanto tiempo. Lo mejor es terminar con todo esto de una buena vez. Te estarás preguntando de qué rayos estoy hablando....así que mejor voy directo al grano. No sabes como me puede joder que te hayas desaparecido así, sin más ni menos. Julián, lo que te quiero decir es que, aunque me cueste un gran esfuerzo hacerlo, por que a pesar de todo te sigo queriendo más que nunca, ya no quiero saber nada más de ti. Ya no quiero seguir alimentando un amor con ilusiones falsas y con cariños de papel. Ya me harté de todas tus inseguridades, tus dudas, tus mentiras, y de todo lo que le sigue a la larga lista. A veces me pregunto si es que era yo la del problema. Me he preguntado mil u un veces que cosa hice mal, que defectos tengo, que podía hacer para mejorar como persona para que me llegaras a querer, un poco al menos. Pero ahora se que eres tu y no yo la del problema. No te entiendo, en verdad nunca te entendí, ni tampoco entendí porque te quiero tanto. Poniendo las cosas en una balanza, son más las penas que alegrías las que pase por tu causa. Me pasaba noches enteras esperando que sonara el teléfono con la esperanza de que fueras tu y me hicieras sentir feliz, por al menos el tiempo que durara la llamada. No sabes como me gustaría cambiar todo. Te acepté tal y como eres; con tus defectos, tus miedos, y tus dudas. No me importaba el tiempo que tenia que esperar para que no me vieras como una niña, pero ni un minuto lo valió. Ya ni siquiera me importa si es que en algún momento te preocupaste por mí...y tampoco vale la pena recordarte lo mucho que te quiero, porque eso ya a nadie le interesa. Tenia tantas cosas para contarte y tantas otras para darte. Hubiese dado todo lo que tengo por hacerte feliz y tratar de curarte todos los rasguños que te hicieron por ahí...En fin....ya fue, todo en algún momento tiene que terminar, por que lamentablemente nada es para siempre. Hubiese preferido que las cosas no acabaran de esta manera, pero créeme que hice todo lo posible por tratar de verte con otros ojos Julián, pero no pude. Y ahora que por fin tanta estupidez terminó, no sabes lo bien me siento ahora que no estás… Ahora que por fin puedo salir sin tener que pensar que rayos estas haciendo, si es que piensas en mi o si se te pasa por la cabeza mi nombre. Que patético....perdí casi 2 años de mi vida, por ti....tirados a la basura....al mismo desagüe. Ni te odio, ni te detesto, ni te extraño, ni te espero....Que toda esta buena mierda te ayude aprender, que a tu edad jugar con los sentimientos de una persona que te quiso mas que así misma, esta hasta el culo. Cuídate mucho y te deseo lo mejor; sin rencores, sin resentimientos, y sin odios. Ojala algún día, nos volvamos a encontrar y espero que ese día pueda abrasarte y alegrarme de verte, por que ya habré superado todo esto Isabela Cuando termine de leer la carta, me quedé sin habla. Fue como un balazo en la cien sin aviso alguno. No sabia que desde hace meses Isabela había estado pensando en terminar las cosas. No sabía que le había hecho tanto daño. ____ Terminé destrozado tirado en el sillón, con un botella de whiskey en la mano. Tomé toda la noche, tratando de olvidar todo lo que pasó con Isabela, pero sin éxito. Me sentía completamente fuera del planeta; todo me daba vueltas, no podía dejar las cosas así, tenía que hablar con ella, explicarle, darle una explicación. Ella se lo merecía. La llame incansablemente. A la tercera llamada apagó el celular, y desconecto el teléfono de su casa. Dejé como 10 mensajes suplicándole que por favor me respondiera, que era urgente, pero nada. Al día siguiente amanecí con una resaca de mierda. Cancelé todas las citas en la oficina y me quedé todo el día en la casa. Pensaba y pensaba en ella, y en todo lo que había pasado. Hacia unas semanas éramos felices, o al menos así parecía. Lo peor era, que no sabia que quería decirle. Pedirle perdón claro, pero ¿tanto ruego sólo para eso? Todavía no estaba seguro si es que realmente valía la pena intentar formalizar las cosas con ella. ¿Más daño del que ya le he hecho? No es justo para ella…ni tampoco para mí. Así me pase dos días enteros. No salí a la calle; las cortinas cerradas, platos sucios, la cama destendida, y botellas de alcohol vacías por toda la sala. Mi apartamento parecía un basurero, un asco….Me estaba deprimiendo, me había quedado solo. Volví a llamarla, esta vez fui hasta su casa y le toque el timbre. Esperé sentado afuera dos horas y nada. No aprecia. La tierra se la había tragado y yo estaba a punto de perder por completo la razón. Encontré entre mis papeles el teléfono de una de sus amigas. La chica se llamaba Oriana. Estuve dudando si es que la llamaba o no; por un lado esa era la única manera de tener información acerca de Isa, pero por otro, mi cobardía no me dejaba marcar el teléfono. Pero lo hice. Llamé, y contestó. __¿Aló? Si por favor, ¿con Oriana? __Si soy yo. ¿Quien es? __Hola Oriana soy Julián, el amigo de Isabela, ¿te acuerdas de mí? __Como no me voy acordar si eres el patán que ha hecho mierda a mi amiga. ¿Que quieres? __Necesito hablar con Isabela. La he llamado insistentemente y no contesta… __¿Y que esperabas? ¿Que te contestara a la primera? No seas idiota pues! Está destrozada, no te quiere ver. __Lo sé, pero igual necesito hablar con ella, por favor Oriana, eres la única conexión que tengo con ella y si no me ayudas, nunca más… __Ayy mira conmigo ni te hagas la victima, porque no te queda ¿ok?…sorry, ella no te quiere ver ni en pelea de gallos…está harta, cansada, pensó que eras diferente y resultaste un chancho asqueroso, igual que todos y eso que yo le advertí, pero en fin. ¿Para que la sigues buscando?, ¿Acaso le vas a decir que la amas y que quieres una relación con ella? __Creo que lo que tengo que hablar con ella, se lo tengo que decir a Isabela personalmente, perdóname, sé que es tu amiga, pero en verdad es urgente. __Mira si te estoy dando información sobre Isabela, no es porque creo que vales la pena, si no porque hay algo que ambos tienes que solucionar. Así que creo que va a estar en su casa ahora tipo 8…si vas y está bien, y si no…sorry. __¿Solucionar juntos? ¿De que estas hablando? __Olvídalo, ojalá la encuentres… __ Bueno, gracias. __Ok chau. No supe que hacer, nunca se que hacer. Me quedé intrigado con lo que me dijo Oriana. ¿Algo que solucionar juntos? La dudas, los miedos, y los enredos en mi cabeza, no me dejaban pensar con claridad. Me revienta tener que estar en una situación así. Juré y perjuré que jamás me iba a involucrar sentimentalmente con nadie más, después de lo que pasó con Carolina. Pero había algo en Isabela que hacia que no dejara de pensar en ella. Quizás sus ojos, o simplemente su manera tan ligera de ver la vida. ______ Reaccioné después de varios días y fui a buscarla. Compré un ramo de margaritas, nunca antes le había regalado nada. A pesar de que ella me había regalado la vida, en cada uno de nuestros encuentros. Sabia que no iba a ser tan fácil arreglar las cosas. Las mujeres suelen ser más orgullosas que nosotros cuando se trata de perdonar a alguien. Pero estaba dispuesto a todo con tal de que me escuchara cinco minutos. Solo cinco. Llegué hasta su departamento, y esperé sentado afuera 10 minutos. Estaba nervioso, pero me dejé de cojudeces y toqué el timbre. Ni siquiera preguntó quien era, creo que esperaba a alguien, por eso la prisa. Cuando vio mi cara, el mundo se le vino encima. No atinó a decirme nada; ya estaba cansada de gritarme que me largara y que la deje de llamar. Entré, antes de que me cerrara la puerta en la cara, la miré y quise abrazarla pero no me dejó. __¡Suéltame! ¿que te pasa? __Te he buscado como un loco Isabela, como un maldito loco!! __ ¿Y que quieres que haga? Te he repetido mil veces que no te quiero ver…¿para que vienes? ¿Para burlarte de mi? __No, he venido porque necesito que me escuches…dame cinco minutos. Isabela no seas engreída maldita sea, escúchame! __Vete a la concha de tu madrea Julián engreída la pelotas. No me da la puta gana de escucharte. ¿No vez que me has cagado la vida? Dos PUTOS años he aguantado ser tu sicóloga, tu puta!! Porque eso es todo lo que he sido para ti…y ya me canse!!! __¿Que estás hablando Isabela?, estás loca! Tu para mi eres…eres mi amiga, ¿entiendes? __¿Que? Ja, ¿Tu amiga? O sea que, tu con todas tus amigas, te revuelcas en la cama como pendejo? Vete a la misma mierda Julián. Y llévate tu cochinas flores..LARGATE!!!! Soy un imbécil, no pude decirle que la quiero, no pude! Una vez más la cagué, puta madre, soy un imbécil! ¿Pero que haces cuando simplemente no puedes decirle a la otra persona lo que sientes? No puedo, puta madre…NO LO PUEDO HACER!! __No, no eres simplemente mi amiga, eres mucho más que eso. Isabela tienes que entender que todo esto que está pasando, me ha agarrado de sorpresa. Yo no tenia idea de lo que te estaba pasando. Nunca dijiste nada, siempre terminabas todo con una sonrisa. ¿Como me iba a imaginar que te estabas sintiendo así? No me jodas pues, tampoco me eches toda la culpa a mí. __¿Que? Esto es el colmo Julián, mil veces intenté hablar contigo sobre nosotros y siempre salías con el mismo cuento; “En otro momento, estoy cansado”. Siempre la misma excusa. No me jodas tú a mi, y ya lárgate. __No, no me voy a ir porque todavía tenemos que arreglar esto! __¿Arreglar que? Esto ya no tiene arreglo. __Si lo tiene, no seas tan orgullosa y escúchame! __Encima que me recagas la existencia, te das el lujo de decirme, a mi, que te he aguantado todas tus pataletas, que soy una orgullosa?? Eres el colmo. __Puta madre…déjame explicarte! __Mira, sólo quiero que me respondas algo… ¿Me quieres? Pero no como amiga, ni como compañera, ¿me quieres como mujer? ¿Me quieres lo suficiente como para formalizar? Me quedé en silencio por unos minutos que se me hicieron eternos. Otra vez las dudas, los miedos. Quizás después de todo tengo miedo de enamorarme de ella y que al final ella me termine dejando a mí. No soportaría enamorarme otra vez y que me caguen una vez más. Yo ya tengo 31 años, ella a penas 23; es una chiquilla. A esa edad cambias de sentimientos muy rápido. Además, yo sé que soy muy poco, comparado con lo que ella se merece. Me acerqué a ella, y a pesar de que intentó rechazarme, terminó por caer de nuevo en nuestro circulo vicioso. La abrasé fuerte y la llené de besos. Recorrí cada centímetro de su piel besándola como nunca antes lo había hecho. Me tomé todo el tiempo del mundo para hacerlo. Admire su piel, sus muslos, su cintura, sus caderas, sus tetas, todo. Le hice el amor como nunca antes se lo había hecho. La hice sentir que era dueña del mundo, y ella me hizo sentir que esto es “as good as it gets”. Pasamos horas comiéndonos como dos salvajes. Por primera vez en casi dos años me di cuenta que tenía unos ojos medios grises, y un lunar en la nalga derecha. Empecé a darme cuenta de detalles que antes ignoraba totalmente. Nunca la había visto realmente, hasta ese momento. Ahora que la tenía entre mis brazos y que la tenía tan cerca de mí, sabía que las cosas no podían seguir así. No era justo para ella. Me di cuenta que realmente la amaba, que quería compartir el resto de mi vida con ella. Que sea la madre de mis hijos, mi compañera para el resto de mi vida. Pero ella tenía que vivir. Le faltaban muchas cosas por descubrir en el mundo; más amores, más juergas, tenia que vivir más intensamente, antes de atarse a mi. Quizás ella estaba confundida, acostumbrada a quererme, a tenerme cerca y por eso creía que también me amaba. A veces uno tiene que dejar ir lo que más amas para que la otra persona sea feliz. Por fin estaba seguro de que ella era la mujer para mi. _____ Isabela siempre fue un ser que amaba su libertad, su espacio de soledad, sus locuras, etc. Yo no podía ser tan egoísta de robarle todo eso. Amaneció, pero la noche se me hizo interminable. Pasé toda la noche pensando en todo, mirándola dormir, esparcida por toda la cama con el pelo desparramado sobre mí pecho. La desperté con un beso y cuando abrió los ojos se dio cuenta que todo lo de anoche, había sido sólo una manera de despedirnos. No le tuve que decir absolutamente nada. Las palabras, cuando pasan este tipo de cosas, sobran. No sabía como iba a reaccionar. Era tan rara a veces, pero tan bonita… __Perdóname, le dije con un nudo en la garganta, que con las justas me dejaba hablar. No podía decirle que la amaba pero que la tenía que dejar ir. Eso le iba a causar mucho más daño, que si le mentía y le decía que no sentía nada por ella. Cuando los que queremos nos hacen sufrir, es más fácil olvidar. __Perdóname Isabela pero hay mil cosas que nos impiden estar juntos. Todavía hay cosas en mi vida que están incompletas, y no puedo ofrecerte lo que te mereces. Te mereces un hombre que te quiera a tiempo completo y no a medias. Además, aun no acabas la universidad, te falta mucho por vivir. Mi trabajo y los viajes me dejan sin tiempo, y la verdad es que yo no siento lo mismo que tu. No hay amor, y para que esto funcione tiene que haberlo y acá no lo hay, no de parte de los dos. Lo siento. Se quedo helada sin saber que decir. Los ojos se le llenaron de lagrimas y traté de hacer la situación más ligera y vacilé al decir “Esta vez fui yo él que te dejó sin palabras” y reí medio nervioso. Una vez más le destruí el mundo…una vez mas hacia llorar al amor de mi vida. Tenia ganas de correr hacia ella y decirle que todo lo que le acababa de decir era mentira; que en verdad la amaba y que si quería compartir con ella cada segundo de mi vida. Pero si lo hacia, seguiría siendo un egoísta de mierda. Era muy joven para amarrarla a mi vida. Se secó las únicas dos lágrimas que le cayeron de los ojos. Me miró, se me acerco, y me tiró una cachetada. __Lárgate, estoy harta de tus mentiras, de tus promesas! ¿Sabes que? Vete al diablo y déjame de joder! Maldita sea Julián! ¿No te das cuenta que me estás cagando la vida? Basta por favor, basta! ¿Si no me quieres, entonces porque sigues regresando? Intenté calmarla, pero fue en vano; discutimos una ves más, pero ya era demasiado tarde. La decisión ya estaba tomada. Me botó de su casa, y me largué. _____ No la volví a buscar más, ni intente hablar con ella. Ella tampoco volvió a buscarme. En un momento tuve la esperanza de que si lo haría, pero era una estupidez pensar así. Aunque a veces parecía que no sabía lo mucho que vale, Isabela en el fondo sabía perfectamente que ella merecía algo mejor que yo, que soy un maldito bastardo que nunca supo valorarla como se merecía. De vez en cuando buscaba entre mi desorden, su foto y me quedaba horas viéndola, pensando que estaba haciendo, si es que salía con alguien, o si es que pensaba en mi. Por momentos se me venían unas ganas incontrolables de llamarla, escuchar su voz. Lo hice un par de veces de teléfonos públicos; la escuchaba contenta y eso me tranquilizaba. Así pasaron diez meses; yo siempre pensaba en ella, sabia que para mi siempre seria la mujer de mi vida, por más que saliera con otras mujeres. Una mañana que estaba tardísimo para el trabajo, me tomé el lujo de parar a comprar un café. Entré apuradísimo, pedí lo de siempre, y cuando volteé a ver el ambiente, la vi sentada leyendo un libro. Sentí que el mundo se me venia abajo; todos los recuerdos empezaron a revivir en cuestión de segundos. Me sorprendió verla con un libro en mano, ella detestaba leer. Siempre le regalaba libros y terminaban debajo de la cama, o como estantes para sus copas de vino. Empecé a recordar todo lo que pasó entre los dos y sentí la necesidad de ir hacia ella, abrazarla y llenarla de besos. Pero ya era demasiado tarde para querer echar el tiempo hacia atrás. Lo peor de todo, fue que no estaba sola. Me di cuenta que de mis ojos empezaron a caer lagrimas de impotencia, dolor, melancolía…A su costado, durmiendo en un coche, estaba echada una bebe de mas o menos tres meses; Mi hija. La perdí, tuve a Isabela entre mis brazos, y la deje ir. Y junto a ella un pedazo de lo que fuimos.

1 comment:

  1. What I like about this narration is the flow in the dialogue. Feels genuine and true to how someone in this sort of relationship acts. It's interesting when a female writer writes in the voice of the male protagonist, since that in itself it's a challenge. I applaud that. What I would do since it's a short story is maybe revisit some of the dialogue and situations since they may seem all too similar (which indeed helps to understand that it is a vicious cycle) but maybe we don't need the whole layout of all the dialogues. I don't want it to feel repetitive. In these case I would add more description of the situation and eliminate some of the dialogue and for sure keep an eye on the in crescendo breaking point between them. This can be a very touching unfortunate love story.

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